domingo, 7 de febrero de 2010

Tribulaciones de una mujer adulta XII

Ilusamente María pensó que alguno de sus amantes le llamaría, sin embargo el único que le deseó un feliz cumpleaños fue el hombre con el que compartió siete años de su vida.

Tribulaciones de una mujer adulta XI

Desde el primer momento que se acostó con T, supo que jamás le llamaría para ir al cine o a tomar un café. El mundo paralelo de P le puso los pies sobre la tierra y prefirió disfrutar sus encuentros. El afán de N por buscar cariño cada vez que bebía, le hizo comprender que no quería ser ni una dama ni tampoco un perro de compañía. Entonces concluyó que T, P y N eran tan sólo letras aisladas que jamás llegarían a ser parte de su alfabeto.

Tribulaciones de una mujer adulta X

Mi memoria musical comienza a ser como una rocola: guarda canciones de ayer, hoy y siempre.

Tribulaciones de una mujer adulta IX

Cuando comienzan a morirse tus amigos, comienza a morirse también una parte de ti.

Tribulaciones de una mujer adulta VIII

A estas altura de la vida es un piropo cuando te calculan menos años.

Tribulaciones de una mujer adulta VII

Fuimos al cine. Pensé que sería prudente controlar mi libido en la primera cita. La primera y la última porque Antonio jamás volvió a buscarme.

Tribulaciones de una mujer adulta VI

La crema de día, la de la noche, la antiarrugas, la protectora y la hidratante inundan el baño. Tarros pequeños y no tanto, tubos, tubitos se ríen de mí, de mi afán por recuperar mis restos de juventud.

Tribulaciones de una mujer adulta V

Usar o no bikini, el nuevo tema que se agrega a la lista de incomodidades.

Tribulaciones de una mujer adulta IV

Me despertó un zumbido en la cabeza. Con tristeza comprobé que a mi edad tomar cervezas ya no es una buena idea.

Tribulaciones de una mujer adulta III

Mi madre me cuidó de niña, ahora yo cuido a mis hijos. ¿Es un deber ser que ellos me cuiden? Cada vez que veo cómo se reflejan los años en el rostro de mi madre, pienso que de un momento a otro los papeles se intercambiarán. Entonces yo estaré cuidando a una niña, pero sin inocencia.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Tribulaciones de una mujer adulta II

Me puse el bikini después de media hora de pensarlo. Sin embargo mientras caminaba hacia la orilla de la playa, me encontré con la veinteañera. Comparé su maldito vientre plano como pared, con mi pancita, mis piernas flacas con celulitis. Corrí hacia mi toalla y cubrí mi desnudez con una camiseta. Diez minutos más tarde llegó una mujer-ballena mostrando montañas, montes y flacideces. Puso su toalla junto a la mía. Fue entonces cuando me quité la camiseta y lucí mi cuerpo con el orgullo que toda mujer siente cuando sabe que es mejor que otra.

Tribulaciones de una mujer adulta.


Con ropa te puedes ver bien, el problema está cuando te la quitas. Y te miras.

Tribulaciones de una mujer adulta

Con ropa te puedes ver bien, el problema está cuando te la quitas. Y te miras.
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